Bienvenidos
al mundo real… Esta mítica frase de la película MATRIX podría ser pronunciada
por cualquiera menos por los creadores de este thriller adrenalítico que pasándoselo
bomba mientras redactaban el guión, han decidido crear una película
tremendamente entretenida, pero carente de cualquier tipo de lógica.
Mientras
la oscuridad de la sala y las explosiones se repetían una tras otra me
imaginaba al equipo de guionistas planteando situaciones, imaginando villanos,
creando tensos conflictos políticos, desarmando y armando misiles, matando
hasta a el último operador de cámara, todo ello con una coca cola en la mano y
un whisky en la otra; y es que apostaría lo inapostable que se lo pasaron mejor
escribiendo el guión que viendo la película.
Aunque
la inicial premisa argumental tenga una parte de lógica en cuanto al villano se
refiere: Corea del Norte quiere atacar Corea del Sur y para ello secuestran al
presidente de los EUA ocupando la Casa
Blanca , y así de paso desarman y destruyen al principal
aliado surcoreano; todo lo demás es simplemente fuegos artificiales de los
buenos en una alocada aventura para los buenos y para los malos. Ni los
americanos son tan desastrosos ni los coreanos son tan buenos, pero, señores,
no olvidemos que esto es una película y todo puede pasar; y como leía en un
artículo hace unos días: que bien se lo pasará Pyongyang si algún día puede ver
la película.
A
Antoine Fuqua se le ha ido la mano un poquito en esta su octava película,
notable artesano que se desenvuelve de forma excelente en productos destinados
a la audiencia menos exigente, en su haber cuenta con notables títulos en los
que , a veces, nos regala algo más que simple cine de acción, me viene a
la memoria su adaptación de la leyenda en EL REY ARTURO, o aquella entretenidísima
SHOOTER, sin obviar evidentemente TRAINNING DAY, probablemente su mayor logro.
Apartando esos iniciales 20 minutos de ataque a la
CASA BLANCA en los cuales el realizador se
mueve como pez en el agua con constantes planos en movimiento, multitud de filtros
en la imagen, explosiones, etc.; el resto de las casi dos horas de película
está narrada con profesionalidad pero de una forma algo lineal y sin excesivos
trucos.
Es esta
una película mil veces vista antes, que se nutre de los tópicos clásicos en
este tipo de cine de action hero, con
excesivos tics patrióticos, y una violencia, en algunos momentos, ciertamente
exagerada, pero que no nos toma el pelo en su propuesta; si queremos pasar un
rato divertido y olvidarnos de lo que nos espera fuera de la sala OBJETIVO: LA
CASA BLANCA no deja de ser una elección
acertada. Cine de acción 100 %, interpretada sin excesivo carisma por ninguno
de sus protagonistas, pero que consigue lo que pretende: entretener.

No hay comentarios:
Publicar un comentario